Comparto contigo la gran preocupación de las formas en qué han cambiado nuestras formas de comunicarnos. Es demasiado, ver a nuestros estudiantes que entre ellos en el salón de clases se comunican por mensajes de texto, mediante el celular!!!!!!! Oh Dios!!!!!
Por eso debemos "poner las barbas en remojo" y analizar lo que está sucediendo con la forma de comunicarnos. Y no es que estemos "jurásicos" como dicen los chiquillos: Profe, usted está atrasada, ahora todo es por messenger o por mensaje de texto!!! Y ni qué decir de las tareas...... un compañero de trabajo tuvo un gran problema, porque les pidio a los estudiantes un trabajo extraclase de investigación y fíjate que entre las indicaciones decía no presentar nada hecho en texto de computadora, sino a mano, con el objetivo de que ellos aprendan; pues sabemos los docentes la teoría de que escribiendo "se nos pegan más las cosas" y una niña entregó impreso casi cinco hojas y con todo y la dirección de internet.!!! O sea ella no leyo, sólo seleccionó, copió e imprimió y luego con goma pegó las hojitas en el cuaderno y listo, ah!!!! se me olvidaba sí hizó la portada a mano (fue lo único) Y entonces él se la rechazó, vieras el "tanatón" que se le armó, es decir, el problema que tuvo que hasta lo acusaron con el Comité de Evaluación, situación que por no haber dado las indicaciones por escrito TUVO QUE DARLE TODO EL PUNTAJE A LA NIÑA!!!!!!!! Qué horror!!!!
Ves entonces tienes mucha razón. Y yo me preguntó ¿el papel del docente ante las tecnologías, cuál debe ser? ¿cambiará su forma de evaluar?, ¿hay nuevas formas en qué los estudiantes aprendan.... si, pero estaremos equivocados? ¿Será lo mismo la facilidad, la comodidad (internet) que la responsabilidad que debe exigir un docente a sus estudiantes y por demás la academia que debe propiciar entre ellos?
Lamentablemente tienes mucha razón. Tengo mucho susto. Debemos como docentes prepararno para zambullirnos de cabeza y con dirección en el nuevo mundo en donde nuestros niños y jóvenes se encuentran inmersos y más bien parecemos "extraterrestres" "extraños" por la forma en que nos comunicamos.
¿Cuál es el rumbo que debemos tomar? ¿Cuál el norte a seguir, sin salirnos del mundo de ellos?
Antero, leer tu experiencia y tu enfoque es por lo demás refrescante y lúdico. De primera impresión me enfrenta a la certeza de como, el pertenecer a otra lógica cultural, se refleja en el escrito, lo que le otorga un valor agregado bastante significativo. Lo que creo es algo que he sostenido en otras ocaciones, nos sentimos sacudidos ante cambios en el entorno social, acelerados y desde nuestra optica , preocupantes y eventualmente peligrosos. Algun compañero planteaba que era una crisis de valores, podria ser, los viejos valores, que algunos creiamos eternos e inmutables, son cuestionados y cambiados ante nuestro estupor y miedo. Y nos asusta ser desposeidos de esa escala , creemos que lo que viene es peor, pero , podría ser que no sea así. podría ser que el cambio sea beneficioso, aunque ahora no lo creamos. Esta abrumadora presencia de la información , que nos mutila el concepto de privacidad manejado hasta ahora, eventualmente desembocará en una sociedad más consiente del todo, y no de la parte, lo que, quizá, se convierta en la forma en que el entorno será salvado de la horrorosa depradación a que se ha sometido al mundo la generación a la que pertenecemos todos nosotros. Con lo cual concluyo que tal vez si fué Graham Bell el culpable de que la comunicación y la información esté disponible para todo el mundo , en cualquier momento, lo que es en suma , una forma de democracia, imperfecta, pero democracia al fin.disponible para
Hola amigos: ¿Será que donde se cierra una puerta se abre otra? ¿Será el asunto el de buscar culpables o alternativas a nuestra realidad? Si de buscar culpables se trata no creo que sea sólo el Sr. Bell quien deba llevarse el castigo, también las grandes bibliotecas del mundo antiguo y actuales, los grandes museos, las propias universidades, la educación pública y al final a nosotros mismos como consumidores o productores de info dentro de la Web.(Responsables de su alta o nula calidad) Ubiquémonos!!! ¿donde estás tu? ¿Donde estoy yo? Lo único cierto es que ambos estuvimos aquí por culpa del Sr. Bell.
Hola Antero, la verdad esto de la trampa tecnológica es una gran encrucijada. Verás... es cierto que las nuevas generaciones están cada vez más inmersas en este mundo digital; y claro... los valores de la sociedad y familia se han visto desvirtuados por el peso que la tecnología ejerce en los más vulnerables.
Ahora bien, dices que Graham Bell cometió un error en esto de la telefonía. En primer lugar, recuerda que el inventor de este aparato en realidad fue Antonio Meucci. Resulta que Graham trabajaba con Meucci, pero éste último no tuvo dinero para patentar su innovación. Años después, Graham le robó la idea, la patentó y se hizo famoso y millonario. Meucci lo demandó pero desafortunadamente murió antes de recibir el resultado. En el año 2002, 113 años después de la demanda, el Congreso de los Estados Unidos reconoció a Meucci como el inventor del teléfono.
Volviendo al tema, comparto algunas de tus ideas. Pero, sí creo que existen cosas buenas dentro de la malo. Si los adolescentes están tan inmersos dentro de esta tecnología, creo que entonces debemos bombardearlos por su punto débil.
Este sábado mi proyecto gira en torno a este tema de telefonías y cómo sí podemos sacarle provecho, contrario a enfocarnos solamente en las desventajas que se puedan generar.
No te desanimes... no dejemos que la tecnología sea nuestro enemigo... Podemos caminar de la mano a ésta. Tenemos opciones... No te las adelanto, pero espero después del sábado volver a participar en este blog.
Te felicito por tu publicación, respecto a tu comentario quiero agregar: En principio la Tecnología debería servir para facilitarnos las tareas más tediosas, ayudarnos a resolver problemas y automatizar largos procesos monótonos. En cuanto a libertad humana, la verdadera libertada es la capacidad para poder tomar decisiones (Savater). Bajo esta perspectiva la tecnología más bien nos da libertad. El verdadero problema que estamos enfrentando no es la tecnología, más bien el consumismo. El consumismo es un mal necesario, pero depende de las personas ser consumidoras racionales.
Quiero felicitarte por tu publicación, es muy bueno ver como a través de todos los blogs existen muchas semejanzas, por ejemplo el tuyo tiene mucha relación con el de Maggie. Yo pienso que lo malo no es la tecnología, sino la pérdida de valores que estamos teniendo, esos valores que deben fomentarse y reforzarse desde el hogar, desde que nuestros hijos están chicos, como lo hizo tu amiga, prohibido celulares en casa, otros ejemplos serían: a la hora de la cena todos juntos en la mesa, compartir pelìculas juntos, tener periodos de conversaciòn, días de campo familiares lejos de la tecnología, otros. No sé, ¿tú que opinas?
Esclavos Qué tiene esta nueva tecnología de las comunicaciones que cautivó de una manera tan masiva a tanta población? ¿Por qué no para de crecer su auge? Pocas cosas ha habido desde el surgimiento del capitalismo generadas por la industria moderna que se impusieran con tanta fuerza como los teléfonos celulares. Desde su aparición masiva en el mercado en el año 1984 a la fecha, en apenas dos décadas no dejaron nunca de ser una sensación. Luego de numerosos estudios serios, es sabido que la tecnología celular, dada la enorme cantidad de campos electromagnéticos que genera, es dañina para la salud humana: es cancerígena, pues estimula el desarrollo de tumores cerebrales, además de aumentar la presión sanguínea, provocar estrés y pérdida de memoria. La solución a todo obviamente no consiste en no usar más el teléfono celular. Esa no es solución; es, en todo caso, reacción visceral, principismo de dudoso impacto real. Bienvenida esta tecnología, que sin dudas abre nuevas perspectivas en el campo de las comunicaciones. Pero no podemos dejar de abrir una lectura crítica sobre todo este complejo fenómeno: ¿por qué caemos tan fácilmente en el campo de atracción de los “espejitos de colores”?
Hola Anthero:
ResponderEliminarComparto contigo la gran preocupación de las formas en qué han cambiado nuestras formas de comunicarnos.
Es demasiado, ver a nuestros estudiantes que entre ellos en el salón de clases se comunican por mensajes de texto, mediante el celular!!!!!!! Oh Dios!!!!!
Por eso debemos "poner las barbas en remojo" y analizar lo que está sucediendo con la forma de comunicarnos.
Y no es que estemos "jurásicos" como dicen los chiquillos: Profe, usted está atrasada, ahora todo es por messenger o por mensaje de texto!!! Y ni qué decir de las tareas...... un compañero de trabajo tuvo un gran problema, porque les pidio a los estudiantes un trabajo extraclase de investigación y fíjate que entre las indicaciones decía no presentar nada hecho en texto de computadora, sino a mano, con el objetivo de que ellos aprendan; pues sabemos los docentes la teoría de que escribiendo "se nos pegan más las cosas" y una niña entregó impreso casi cinco hojas y con todo y la dirección de internet.!!! O sea ella no leyo, sólo seleccionó, copió e imprimió y luego con goma pegó las hojitas en el cuaderno y listo, ah!!!! se me olvidaba sí hizó la portada a mano (fue lo único) Y entonces él se la rechazó, vieras el "tanatón" que se le armó, es decir, el problema que tuvo que hasta lo acusaron con el Comité de Evaluación, situación que por no haber dado las indicaciones por escrito TUVO QUE DARLE TODO EL PUNTAJE A LA NIÑA!!!!!!!! Qué horror!!!!
Ves entonces tienes mucha razón. Y yo me preguntó ¿el papel del docente ante las tecnologías, cuál debe ser? ¿cambiará su forma de evaluar?, ¿hay nuevas formas en qué los estudiantes aprendan.... si, pero estaremos equivocados? ¿Será lo mismo la facilidad, la comodidad (internet) que la responsabilidad que debe exigir un docente a sus estudiantes y por demás la academia que debe propiciar entre ellos?
Lamentablemente tienes mucha razón. Tengo mucho susto. Debemos como docentes prepararno para zambullirnos de cabeza y con dirección en el nuevo mundo en donde nuestros niños y jóvenes se encuentran inmersos y más bien parecemos "extraterrestres" "extraños" por la forma en que nos comunicamos.
¿Cuál es el rumbo que debemos tomar? ¿Cuál el norte a seguir, sin salirnos del mundo de ellos?
Maggie**
Antero, leer tu experiencia y tu enfoque es por lo demás refrescante y lúdico.
ResponderEliminarDe primera impresión me enfrenta a la certeza de como, el pertenecer a otra lógica cultural, se refleja en el escrito, lo que le otorga un valor agregado bastante significativo.
Lo que creo es algo que he sostenido en otras ocaciones, nos sentimos sacudidos ante cambios en el entorno social, acelerados y desde nuestra optica , preocupantes y eventualmente peligrosos.
Algun compañero planteaba que era una crisis de valores, podria ser, los viejos valores, que algunos creiamos eternos e inmutables, son cuestionados y cambiados ante nuestro estupor y miedo.
Y nos asusta ser desposeidos de esa escala , creemos que lo que viene es peor, pero , podría ser que no sea así. podría ser que el cambio sea beneficioso, aunque ahora no lo creamos.
Esta abrumadora presencia de la información , que nos mutila el concepto de privacidad manejado hasta ahora, eventualmente desembocará en una sociedad más consiente del todo, y no de la parte, lo que, quizá, se convierta en la forma en que el entorno será salvado de la horrorosa depradación a que se ha sometido al mundo la generación a la que pertenecemos todos nosotros.
Con lo cual concluyo que tal vez si fué Graham Bell el culpable de que la comunicación y la información esté disponible para todo el mundo , en cualquier momento, lo que es en suma , una forma de democracia, imperfecta, pero democracia al fin.disponible para
Hola amigos:
ResponderEliminar¿Será que donde se cierra una puerta se abre otra?
¿Será el asunto el de buscar culpables o alternativas a nuestra realidad?
Si de buscar culpables se trata no creo que sea sólo el Sr. Bell quien deba llevarse el castigo, también las grandes bibliotecas del mundo antiguo y actuales, los grandes museos, las propias universidades, la educación pública y al final a nosotros mismos como consumidores o productores de info dentro de la Web.(Responsables de su alta o nula calidad)
Ubiquémonos!!! ¿donde estás tu? ¿Donde estoy yo? Lo único cierto es que ambos estuvimos aquí por culpa del Sr. Bell.
Saludos
Sergio Cubero Mata
Hola Antero, la verdad esto de la trampa tecnológica es una gran encrucijada. Verás... es cierto que las nuevas generaciones están cada vez más inmersas en este mundo digital; y claro... los valores de la sociedad y familia se han visto desvirtuados por el peso que la tecnología ejerce en los más vulnerables.
ResponderEliminarAhora bien, dices que Graham Bell cometió un error en esto de la telefonía. En primer lugar, recuerda que el inventor de este aparato en realidad fue Antonio Meucci. Resulta que Graham trabajaba con Meucci, pero éste último no tuvo dinero para patentar su innovación. Años después, Graham le robó la idea, la patentó y se hizo famoso y millonario. Meucci lo demandó pero desafortunadamente murió antes de recibir el resultado. En el año 2002, 113 años después de la demanda, el Congreso de los Estados Unidos reconoció a Meucci como el inventor del teléfono.
Volviendo al tema, comparto algunas de tus ideas. Pero, sí creo que existen cosas buenas dentro de la malo. Si los adolescentes están tan inmersos dentro de esta tecnología, creo que entonces debemos bombardearlos por su punto débil.
Este sábado mi proyecto gira en torno a este tema de telefonías y cómo sí podemos sacarle provecho, contrario a enfocarnos solamente en las desventajas que se puedan generar.
No te desanimes... no dejemos que la tecnología sea nuestro enemigo... Podemos caminar de la mano a ésta. Tenemos opciones... No te las adelanto, pero espero después del sábado volver a participar en este blog.
¡Saludos!!!!
Te felicito por tu publicación, respecto a tu comentario quiero agregar:
ResponderEliminarEn principio la Tecnología debería servir para facilitarnos las tareas más tediosas, ayudarnos a resolver problemas y automatizar largos procesos monótonos.
En cuanto a libertad humana, la verdadera libertada es la capacidad para poder tomar decisiones (Savater). Bajo esta perspectiva la tecnología más bien nos da libertad.
El verdadero problema que estamos enfrentando no es la tecnología, más bien el consumismo. El consumismo es un mal necesario, pero depende de las personas ser consumidoras racionales.
Quiero felicitarte por tu publicación, es muy bueno ver como a través de todos los blogs existen muchas semejanzas, por ejemplo el tuyo tiene mucha relación con el de Maggie. Yo pienso que lo malo no es la tecnología, sino la pérdida de valores que estamos teniendo, esos valores que deben fomentarse y reforzarse desde el hogar, desde que nuestros hijos están chicos, como lo hizo tu amiga, prohibido celulares en casa, otros ejemplos serían: a la hora de la cena todos juntos en la mesa, compartir pelìculas juntos, tener periodos de conversaciòn, días de campo familiares lejos de la tecnología, otros.
ResponderEliminarNo sé, ¿tú que opinas?
Esclavos
ResponderEliminarQué tiene esta nueva tecnología de las comunicaciones que cautivó de una manera tan masiva a tanta población? ¿Por qué no para de crecer su auge?
Pocas cosas ha habido desde el surgimiento del capitalismo generadas por la industria moderna que se impusieran con tanta fuerza como los teléfonos celulares. Desde su aparición masiva en el mercado en el año 1984 a la fecha, en apenas dos décadas no dejaron nunca de ser una sensación.
Luego de numerosos estudios serios, es sabido que la tecnología celular, dada la enorme cantidad de campos electromagnéticos que genera, es dañina para la salud humana: es cancerígena, pues estimula el desarrollo de tumores cerebrales, además de aumentar la presión sanguínea, provocar estrés y pérdida de memoria.
La solución a todo obviamente no consiste en no usar más el teléfono celular. Esa no es solución; es, en todo caso, reacción visceral, principismo de dudoso impacto real. Bienvenida esta tecnología, que sin dudas abre nuevas perspectivas en el campo de las comunicaciones. Pero no podemos dejar de abrir una lectura crítica sobre todo este complejo fenómeno: ¿por qué caemos tan fácilmente en el campo de atracción de los “espejitos de colores”?